CARTA DE PANAMÁ

Alaime10_Chico

ASOCIACIÓN LATINOAMERICANA DE INSTITUCIONES METODISTA DE EDUCACIÓN

VI CONGRESO PEDAGÓGICO

CARTA DE PANAMÁ

"No os conforméis a este mundo,

sino transformaos por medio de

la renovación de vuestro

entendimiento, para que

comprobéis cuál es la voluntad

de Dios, agradable y perfecta".

Romanos 12: 2.

Los educadores metodistas, reunidos en el VI Congreso Pedagógico realizado los días 14 al 16 de octubre del 2010 en las instalaciones del Instituto Panamericano de Panamá, analizaron temas alusivos a la "Educación Metodista, nuevas tecnologías y subjetividades: un desafío para investigar, innovar e imaginar"

CONSIDERANDO

1. Que somos seres pensantes, creados a imagen y semejanza de Dios de quien recibimos el don de cuidar y preservar su creación.

2. Que la capacidad creadora, en la dimensión humana a través de la ciencia y la tecnología, debe estar al servicio de la preservación de la vida.

3. Que actualmente la fuerza de la tecnología transforma profundamente nuestro mundo.

4. Que la ambigüedad inherente a la tecnología y su uso produce, a la vez de mejores posibilidades de vida, también efectos destructivos en los valores.

5. Que las instituciones Educativas Metodistas en América Latina tienen la responsabilidad de diseñar procesos educativos y estrategias didácticas de dimensión crítico – reflexivas requeridas por una sociedad democrática e inclusiva, que ayuden a discernir entre los usos adecuados e inadecuados de la producción científica y tecnológica.

6. Que nuestra misión como docentes es la de preparar a los(as) niños(as) y jóvenes para la vida, construyendo su propio conocimiento y también para hacer un uso responsable de la tecnología, teniendo por horizonte el Reino de Dios predicado por Jesucristo.

CONSTATAMOS:

Que en las últimas décadas, todos, desde los padres de familia, los profesores, directores de las escuelas, facultades y universidades, pasando por los predicadores hasta las autoridades educativas, nos hemos preocupado, ante la crisis en el desarrollo moral de nuestros(as) hijos(as) y/o alumnos(as). El tema de los valores cobra hoy más que nunca, una gran importancia para los destinos de hombres, mujeres y sociedades.

Actualmente se dispone de altísimos niveles de desarrollo económico y tecnológico, sin embargo, paradójicamente también existen peligros que ha tenido que enfrentar la humanidad en toda su historia como el calentamiento global, inundaciones, escasez de recursos naturales vitales como el agua. Peligros que provienen no solamente de fuentes puramente naturales, sino del propio ser humano. Otra paradoja es, que mientras una multitud alrededor del mundo carece de las condiciones más elementales de vida, por otro lado los niveles productivos y tecnológicos son más suficientes y eficientes para otorgarles una vida digna a cada ser humano. Esta crisis nos obliga a plantearnos la pregunta ¿qué ha pasado?

Es menester incluir en los programas educativos y en nuestra propia vida un desarrollo ético y moral que genere conductas de preocupación por los demás, de ayuda y solidaridad, de sentir compasión y mostrar humildad, de aceptación de quienes son diferentes a nosotros mismos.

No podemos olvidar ni dejar a un lado los mandatos del Evangelio y de la tradición metodista que se basan en principios y valores cristianos de respeto, amor en el más amplio sentido, la solidaridad, la sensibilidad, la humildad, la compasión, la responsabilidad.

ES POR ELLO QUE RECOMENDAMOS:

a. Desarrollar nuestro ministerio educativo basado en los principios y valores del Reino de Dios y por lo tanto, en una ética de valorización de la vida.

b. Establecer y mantener una relación más cercana y humanizadora con los educandos.

c. Hacer énfasis en el aprendizaje crítico – reflexivo.

d. Valorizar la tecnología como una herramienta complementaria en los procesos de enseñanza y aprendizaje, reconociendo que en algunas disciplinas las TIC constituyen cada vez más parte del desarrollo del conocimiento.

e. Actuar asertiva y prospectivamente frente al avance de la ciencia y las nuevas tecnologías, especialmente aquellas que utilizamos en los procesos educativos, así como las que utilizan espontáneamente los(as) niños(as) y jóvenes.

f. Generar espacios de continua reflexión crítica, que permitan a los estudiantes y docentes ser analíticos y capaces de tomar decisiones concordantes con los principios éticos.

g. Promover el desarrollo de hombres y mujeres capaces de convertirse en agentes de cambio.

h. Promover la formación y la capacitación continua de los docentes en nuestras instituciones

i. Actuar crítica y proféticamente donde los medios crean mundos virtuales que alienan y corrompen la vida de nuestros educandos.

j. Actuar crítica y proféticamente contextualizando el lugar de América Latina en el mundo, en lo que a desarrollo y consumo tecnológico se refiere.

aaaalaime

Ciudad de Panamá, 16 de octubre del 2010